El machismo

Salvador Fraire Ramírez

¿Qué es el machismo?

 

Yo recuerdo en mi niñez. Mi padre y familiares varones les decían a sus hijos: “Los hombres no lloran

 

Eso fue creciendo en mi entorno. Solía pasar que si llorabas delante de tu padre o de alguien era mal visto. Si llorabas en la escuela te hacían bullying o te decían que eras afeminado porque solo las mujeres lloran. Y eras burla de todos. Eso viene de nuestros ancestros y ha pasado de generación en generación. Eso, ser machista, tiene varios derivados: sentirte superior a la mujer, poder golpearla, poder gritarle en público, hacerla sufrir con palabras obscenas… malas palabras. Ahí el que tenía la última palabra era el hombre, estuviera bien o mal. Mi familia sufrió el machismo, especialmente mi mamá y mis hermanas.

 

El machismo se vive en todas partes del mundo, pero en México todavía es real. Se ve a diario. Muchos casos han terminado en tragedia, con las mujeres heridas en un hospital u otras que quedan marcadas de por vida. El machismo conlleva a que haya tantos feminicidios, asaltos sexuales. Se practica más en zonas rurales, en pueblos apartados de las grandes ciudades, donde las mujeres no tienen ni voz ni voto, ni toman ninguna decisión por sí solas.

 

En una zona rural, donde la mujer no puede pintarse ni usar falda sin tener sus piernas cubiertas con medias, donde la mujer no puede usar pantalón, donde una mujer nunca asiste a una fiesta sola ni a ningún evento social. Las mujeres, en las zonas rurales, son solo amas de casa y su única misión es la de complacer al hombre sexualmente. Los tiempos han cambiado, pero para muchas mujeres aún no han cambiado lo suficiente. Son humilladas, golpeadas, asesinadas y marcadas de por vida mentalmente.

 

En mi comunidad, en el año 1979, la mayoría de los hombres trabajaban en la minería, agricultura y ganadería. Pero hubo una sequía muy fuerte. No llovía y no sembraban. El ganado se comenzó a morir. Los pozos de agua se comenzaron a secar. No había agua, no había comida, las minas cerraron… No había trabajo para nadie.

 

Eso fue el comienzo del cambio para las mujeres de mi comunidad, ya que debido a eso tuvieron que emigrar para poder encontrar un trabajo. En ese tiempo se iban a trabajar a El paso (Texas). Mientras tanto, los hombres se quedaban al cuidado de los hijos y de la casa. Se hicieron cambios enormes. Ya las mujeres se hacían respetar más y podían hacer cambios sin deber darle explicaciones al esposo. ¡Incluso se podían vestir a su gusto!

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Hoy en la actualidad ya está cambiando todo eso, o por lo menos es menos visible 

a pesar de que todavía se escucha esa palabra “los hombres mandan’’.

 

Mujeres de México y de todas partes del mundo, no permitan más maltrato, no más golpes, no más humillaciones. ¡Alcen su voz!

 

Eres la más bella creación,

Es tu hermosura un portento,

Eres la musa del creador,

Y la musa de mis sueños.

La que da alegría a mis desvelos.

Son tus labios mi poesía

Con tu pelo suelto al viento.

Son tus ojos mi argumento 

A través de ellos veo el firmamento.

Para escribir líneas al sol 

Eres el pincel de un escultor

Para atrapar tu figura angelical.

Eres el óleo perfecto

Que mis labios pintaran.

Pinto tu cuerpo sin verlo.

Te tengo en mi pensamiento.

 

Para todas las mujeres hermosas del mundo 

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