¡Llegó el Carnaval!

Como todas las fiestas “cristianas”, el carnaval parece tener sus orígenes en fiestas paganas. En este caso debemos remontarnos hasta hace unos 5000 años para rememorar fiestas de Sumeria y Egipto. En invierno, los campesinos sumerios encendían una gran hoguera con la que ahuyentar a los malos espíritus de su cosecha y poder, con ello, lograr una cosecha abundante. En un ritual similar, los egipcios veneraban al dios de la fertilidad, Apis, para que bendijera la tierra y con ella la cosecha que saldría de la misma.


Posteriormente los griegos y los romanos adoptaron esta fiesta para honrar a Dionisio y Baco, respectivamente. Fueron precisamente los romanos quienes iniciaron la tradición de ocultar nuestro rostro tras una máscara, con el objeto de evitar que las demás personas pudiesen identificar a la persona que incurría en tales excesos.


Celebradas en invierno, estas fiestas coincidieron en el tiempo con el inicio de la cuaresma cristiana. Con el tiempo, los cristianos adoptaron una fiesta similar en la que, si bien no se rogaba más por una fructífera cosecha, si se mantenían los excesos del carnaval en el periodo inmediatamente anterior al inicio de la cuaresma. La razón… poder permitirse un último exceso antes de una cuaresma terriblemente estricta en la que todo parecía estar prohibido. De hecho, son los cristianos quienes le dan su actual nombre a las fiestas de carnaval. El nombre proviene del latín medieval “carnevelarium”, que se refiere a la prohibición de comer carne durante los 40 días que dura la cuaresma, iniciada inmediatamente tras la fiesta del carnaval.


Extendida a América durante la conquista, el carnaval es una de las mayores fiestas populares, especialmente en Latinoamérica, si bien encontramos fiestas de carnaval famosas en otras regiones europeas. Entre los carnavales más famosos se encuentran, por ejemplo, los de Río de Janeiro (Brasil), el carnaval de La Vega (República Dominicana), Barranquilla (Colombia), Montevideo (Uruguay), Oruro (Bolivia) o el carnaval de Venecia (Italia).


¿Cómo celebramos actualmente el carnaval?

Si bien distribuido a lo largo y ancho del mundo, las fiestas de carnaval tienen una serie de rasgos comunes en todos los países. En ella destacan los desfiles de carrozas, disfraces y, sobre todo, máscaras. No obstante encontramos rangos distintivos en cada uno de los lugares y que hace que cada carnaval tenga su propia identidad. Por citar algunos ejemplos, el carnaval de Barranquilla se caracteriza especialmente por la enorme importancia que las flores adquieren durante la “Batalla de las Flores”, el veneciano por unas máscaras espectaculares y únicas y el carnaval montevideano por la fusión de la música africana y latina y la participación de sus candombes y murgas, además de por ser el más largo del mundo con sus 40 días de duración.


¿Qué pasara con el carnaval y el COVID?

Al igual que ya sucedió en el caso de otras fiestas populares, los carnavales de este año sufrirán grandes restricciones debido a la emergencia sanitaria en la que aun nos encontramos inmersos. Esta medida nace del hecho de que los primeros contagios masivos de COVID en Europa tuvieron lugar durante las celebraciones de carnaval, donde la gente, inconsciente aun de lo que ocurría a su alrededor, acudió masivamente sin tomar las debidas precauciones.


Teniendo esto en cuenta, te recomendamos que te guardes y cuides para poder volver a disfrutar el año próximo del mejor carnaval de todos los tiempos.